Viaje al centro del cuerpo humano

de Spasmo Teatro

¿Y si fuésemos tan pequeños como para meternos dentro de una persona y vivir una increíble aventura, mientras aprendemos?. Bienvenidos a un extraordinario viaje a través de nuestro cuerpo. Una máquina perfecta, una obra maestra en la que nos sumergiremos para conocer cómo funciona su increíble circuito interior, por el que fluye la vida.

Intérpretes

Vicente Martín, Álvaro Sánchez, Isaac Tapia y José Gabriel Sánchez.

Ventas

Renovación de abonos, solo en taquilla: Del miércoles 9 al miércoles 16 de enero de 18:30 a 20:30 horas. Cambio de abonos, solo en taquilla: Jueves 17 de enero de 18:30 a 20:30 horas. Venta de nuevos abonos, en taquilla y por internet: Del Viernes 18 al miércoles 23 de enero de 18:30 a 20:30 horas. Venta de entradas: Del jueves 24 al sábado 26 de enero de 18:30 a 20:30 horas y 2 horas antes de cada sesión. Venta de entradas por Internet: A partir del jueves 24 de enero en www.auditoriomedinadelcampo.es

Ficha técnica

  • Dirección: Ángel Calvente
  • Duración: 60

La osadía

La osadía

Como indica su título, el nuevo espectáculo de La Chana Teatro es eso, una osadía. Abordar un clásico como la Odisea, ya parece bastante atrevimiento, pero llevarlo al teatro de objetos, sin mesa, sin red, a pecho descubierto, construyendo los espacios con balaustradas, destripando al héroe, recreándose en sus contradicciones, en sus penurias, en la búsqueda de sí mismo por los caminos más retorcidos, manipulándolo como lo haría el mismo Zeus, linda con la sinrazón. Pero así son las osadías, inconscientes y aventuradas como la vida de Ulises, el curioso, el astuto, el de las mil mañas, el semejante a los dioses, el infiel, el cruel, el amante, el guerrero, el navegante, el héroe, pero, en definitiva, el hombre. La intención no es desmitificar al héroe, ni mucho menos, sino intentar conseguir que se acepte a sí mismo, tarea nada fácil para quien va dejando cientos de muertos a sus espaldas. Si en la Odisea de Homero la tragedia se masca, en la Osadía se mastica como el que no sabe comer chicle y le extrae todo su sabor en los primeros bocados, con la boca torcida, apuntando una sonrisa socarrona y mordaz que desvela la intención, como siempre, de reírnos de nuestras propias miserias. Todo héroe, como todo hombre, no se parece en nada al resto y esa diferencia, a la postre, es la que los hace exactamente iguales.

Comprar entradas
Continuar compra