De Miguel a Delibes

De Chema Trujillo

Como a esta Castilla y León le nacen, por lo general, genios que se le van enseguida fuera, Miguel Delibes decidió fingir que era un ser corriente, y quedarse. En su tierra, en Valladolid. “Mirad lo interesantes que son las historias que cuento. No me miréis a mí, yo no soy nada sugestivo”, pareció susurrar siempre con su actitud. Mala actitud, para lo que nosotros pretendemos, don Miguel. ¿Nos será posible, con tan poca colaboración por su parte, montar una trepidante obra de teatro que le homenajee? Sí. Hay un apasionante viaje De Miguel a Delibes. Miguel: el sentido común, las pocas o ninguna estridencia, el perfil bajo de ciudadano de a pie, el trabajo encerrado en un despacho, pasear anónimo por el Campo Grande... Delibes: la Imaginación, la observación, el idioma Castellano en toda su exuberancia y precisión, el reconocimiento mundial, la Naturaleza… Siempre va a resultar trepidante una obra de teatro que cuente este viaje fabuloso y eterno. El viaje del Ser Humano hasta la Literatura. Y viceversa, claro.

Intérpretes

Alba Frechilla, María Negro y Mario Rosado (Piano).

Producción

“De Miguel a Delibes” repasa la vida de uno de los escritores españoles más influyentes del siglo XX, desde sus comienzos como dibujante de prensa hasta su consolidación como literato de prestigio.

Ventas

Venta de abonos, en taquilla y por internet: Del Miércoles 8 al domingo 26 de enero de 18:30 a 20:30 horas. Venta de entradas: Del lunes 27 al jueves 30 de enero de 18:30 a 20:30 horas y 2 horas antes de cada sesión. Venta de entradas por Internet: A partir del lunes 27 de enero en www.auditoriomedinadelcampo.es • Los carnets joven, de las escuelas municipales de arte dramático, danza y música, y la tarjeta de “Demanda de empleo” dan derecho a un descuento de un 20% en las entradas.

Ficha técnica

  • Dirección: Carlos Martínez-Abarca
  • Duración: 75

Pídeme perdón

Pídeme perdón

Contamos la historia de tres personas que no se resignan. Tres valientes que muertos de miedo deciden afrontar los temas no resueltos porque si no, no pueden avanzar dignamente. Miran de frente a la tara que cada uno arrastra desde más o menos temprano, y hacen todo lo que está en su mano para resolverla. Se responsabilizan de su propia felicidad. En este proceso, se van a encontrar con que sus vidas están más entrelazadas de lo que creían. Se necesitan, se deben algo. A veces hay que atravesar un paisaje terrible para poder regresar a casa, para regresar a lo importante: La vida sencilla. Hasta que no miremos de cara al miedo, y atravesemos ese fuego, no empezará a haber esperanza de cambio. Y no se puede pretender el cambio sin estar dispuesto a arriesgar. Para ser revolucionario hay que revolucionarse a uno mismo. En PÍDEME PERDÓN, queremos reflejar el absurdo social que hemos construido, mostrando a personajes que no son buenos ni malos, sino individuos condicionados por sus taras de infancia. Antuán, Flor y Pedro, hacen lo más difícil: tomar conciencia, perdonarse y seguir jugando. Porque nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz. Todos hemos sido víctimas y verdugos de alguien. Nuestros tres personajes también, y no lo saben. O al menos no lo saben todoÂ… lo van descubrir. Abordamos el bulling escolar, la violencia adulta y el miedo, y no deja de sorprendernos que Baudelaire tenía razón: El hombre hace el mal, porque sufre. Y todo esto, envuelto en un hermoso papel de regalo: la comedia.

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